14 ene. 2009

EL PARADIGMA HOLISTICO

El paradigma holístico lo popularizó Ken Wilber quien afirma que la realidad tiene cuatro cuadrantes: cerebro, conciencia, colectivo representacional y sistémico, que contienen cada uno de ellos, ocho niveles o “memes” -- desde el más pulsional (representado por el color beige) hasta el más espiritual (color turquesa), pasando por el púrpura (magia), rojo (poder), azul (cultura), naranja (racional), verde (postracional), amarillo (holístico). Cada uno de nosotros reunimos todo el espectro, pero solemos estar fragmentados y desiguales ya que, por ejemplo, podemos estar en el cuadrante 2 y ser “meme” verde y cuando pasamos al cuadrante 4, ser “meme” naranja o, estando en el 3, ser amarillo.

La realidad para Wilber es holónica . Esta realidad tiene cuatro puntas que tiran hacia abajo (subholonizándose), hacia arriba (trascendiéndose), a aislarse o articularse. El orden que tiene todo el cosmos es holoárquico, y este es el concepto que lo distingue de postmodernos y postcoloniales, alérgicos a cualquier tipo de jerarquías que, Wilber, para distinguir las “patológicas”, llama “naturales” a las suyas.Wilber explica que una jerarquía natural es un orden de totalidad creciente (como las partículas, los átomos, las células, los organismos, las letras, las palabras, las frases, los párrafos, etc.) en el que la totalidad de un determinado nivel de jerarquía forma parte de la totalidad propia del siguiente nivel.

En su libro “Una Teoría de Todo”, para demostrar su paradigma no rehúsa ensayar su punto de vista con conceptos de origen “oriental”, como los chakras (que los hace equivalentes a los “memes”). Los siete chakras son simplemente una versión levemente más sofisticada del espectro que va desde la materia 1) hasta el cuerpo 2), la mente 3-4), el alma 5-6) y el espí­ritu 7).Debe­mos distinguir, nos recomienda Wilber, el nivel en que se origina una determinada visión del mundo y el nivel hacia el que apunta. Cito de su obra referida:“Marx, Freud y Adler son pensadores racionales que parten del chakra 4 y prestan atención a los chakras inferiores. Pero los mismos chakras inferiores poseen visiones del mundo que van desde lo arcaico (beige, chakra 1) hasta la magia (púrpura, chakra 2) y el mito (rojo/azul, chakra 3). En este punto es cuando emergen las visiones del mundo egoico-racionales (naranja/verde, chakra 4) que también pueden tomar como objeto cualquiera de los otros chakras. Así que cuando el chakra 4 cree en la realidad exclusiva del chakra 1, nos hallamos ante las filosofías racional-materialistas, donde destacan las figuras de Hobbes y Marx.

Cuando el chakra 4 cree que la dimensión fundamental es la emocional-sexual, nos hallamos frente a un Freud; cuando centra su aten­ción en el chakra 3, nos hallamos ante un Adler, etc. Cuando el chakra 4 va más allá de su estadio y piensa en los dominios su­periores y transracionales -pero sin experimentar realmente una transfor­mación a esos niveles-, nos hallamos ante las distintas filosofías mentales sobre la espiritualidad (...) En el chakra 5 uno ya no piensa en la red-de-la-vida, sino que expe­rimenta directamente la conciencia cósmica al fundirse con todo el reino de la naturaleza.

En el chakra 6, uno ya no piensa en los arquetipos platónicos ni reza meramente a una forma de la Deidad, sino que desaparece y se fun­de en la Presencia Divina. En el chakra 7, uno se sumerge en el infinito no manifestado, en el Abismo, el Vacío...”

1 comentario:

Anónimo dijo...

interesante, me gusta esto y no lo conocia, si hay alguna referencia bibliografica la espero, gracias! Lucrecia.